dimarts, 7 / juliol / 2009

La fabricación de una caricatura interesada (per Gemma Lienas, a El País, 06/07/2009)

El recién fallecido Álvaro García Messeguer, autor del ya antiguo y no por ello anticuado libro Lenguaje y discriminación sexual, decía que "el lenguaje, antes que una técnica de expresión, es una clasificación y distribución de la experiencia existente en una determinada cultura". Al hilo de esta reflexión, he ido recopilando expresiones que insistentemente aparecen en los medios de comunicación con relación al feminismo.La primera de ellas es el binomio falsamente antitético feminismo y machismo usado como si se tratara de dos caras distintas de la misma moneda. Y sin embargo, nada más alejado de la realidad. El machismo es una actitud discriminatoria que considera al hombre superior a la mujer. El feminismo, en cambio, es una doctrina que reconoce a la mujer los mismos derechos que a los hombres. Otra palabra profusamente usada es el adjetivo radical unido al nombre feminista. Un radical es alguien que no admite términos medios, es decir, una persona feminista radical es aquella que defiende los derechos de la mujer sin fisuras. Vamos, lo mismo que hace una persona demócrata cabal con relación a los valores democráticos, y sin embargo, nadie habla nunca de un demócrata radical. Se es demócrata o no se es. Ultrafeministas y feminazis son también dos vocablos que se leen con frecuencia. El prefijo ultra indica que alguien defiende una postura hasta el extremo, incluso empleando la violencia para imponer su criterio, lo cual es contrario al feminismo, única revolución en el mundo que se ha realizado de manera incruenta. Feminazi es usado despectivamente por personas conservadoras para definir a las feministas, con lo que demuestran su ignorancia supina con relación al nazismo o al feminismo o a ambos. Sólo a través de estos ejemplos ya resulta obvio que nuestra cultura se afana, por medio del lenguaje, en desprestigiar a quienes son feministas fabricándoles una caricatura. Con ello consiguen minimizar sus logros, laminar sus intenciones, distorsionar sus éxitos, pervertir su discurso y, sobre todo, ahuyentar posibles nuevas adhesiones al movimiento. Se comprende: las personas feministas son una piedra en el zapato, un peligro para el orden patriarcal establecido, sobre el que se asientan la mayoría de las sociedades en el planeta. Y sin embargo, resulta difícil de entender que sean las propias mujeres quienes se presten a ese acoso y derribo. ¿Acaso han olvidado de dónde venimos? De una época en que nos veíamos obligadas a dejar de trabajar cuando nos casábamos (nuestras madres, ahora viudas y con pensiones miserables), en que alcanzábamos la mayoría de edad después que ellos, en que no podíamos abrir una cuenta corriente ni salir del país sin permiso del padre o del marido, en que el adulterio femenino estaba castigado con la cárcel... Tal vez no lo recuerdan porque ignoran que muchas mujeres ya consiguieron estos derechos para ellas. En 2008, en el Museo de Historia de Cataluña pudimos disfrutar de una exposición sobre la evolución de la mujer y sus derechos titulada "Dones. Camins de la llibertat", cuyas comisarias fueron la historiadora Mary Nash y la profesora Maria Lluïsa Penelas. Lamentablemente fue sólo temporal, aunque por su interés debiera plantearse como permanente. Tal vez así, muchas personas comprenderían que el feminismo sigue siendo necesario ya que no hemos llegado aún a la meta de la igualdad real hombre-mujer. Nos queda mucho. Nos queda conseguir que las mujeres tengan las mismas posibilidades de alcanzar puestos de poder que los varones (sólo un 6,5% de rectoras en la universidad española), que no se vean obligadas a abandonar su puesto de trabajo para ocuparse de la familia (nueve de cada 10 personas que lo hacen son mujeres), que se desmonte el argumento de su menor salario para forzarlas a quedarse en casa (de promedio ganan un 40% menos que ellos) y, por supuesto, nos queda que ninguna mujer sufra violencia por el mero hecho de serlo (contando sólo las asesinadas, casi 100 mujeres al año).

dilluns, 15 / juny / 2009

Manual per a l'utilització del llenguatge no sexista a les professions

D'Eulàlia Lledó Cunill Me gustaría recordar que hay quien a veces recomienda no utilizar la denominación de un oficio en femenino con el pretexto de que podría confundirse a la hipotética mujer que lo practicase con un objeto, concepto, adjetivo, etc. De este modo, hay personas (quizás cargadas de buena intención) que recomiendan no usar un femenino, por ejemplo, como “música” porque es ambiguo y se podría confundir a una mujer que se dedicase a esta profesión con el arte que se vale de combinar los sonidos con melodía, ritmo y armonía. Tiene que decirse al respecto, que nunca se utiliza este tipo de argumento para invalidar a un masculino. Conozco más de 80 oficios que en masculino pueden confundirse con objetos o cosas (“costurero”, “frutero”, “perchero”), sitios (“colector”, “granero”, “parador”), adjetivos o atributos (“sereno”, “triguero”, “estadístico”, “demoledor”), pero jamás he oído una voz que invocara esta posible ambigüedad para vetar el uso del masculino y proponer en su lugar la utilización del femenino para denominar también el oficio en masculino, o incluso propusiera utilizar cualquier otra denominación. Es pot decarregar el manual a: http://www.mujeresenred.net/IMG/pdf/lasprofesiones.pdf

divendres, 12 / juny / 2009

Estereotips de gènere al cinema

Andróginas, solitarias, duras, anoréxicas, así pinta el celuloide a las mujeres que se dedican a la informártica El cine que no amaba a las mujeres ’hacker’ Por Mercè Molist Interesant article publicat en Mujeres en red por Merce Molist. Interessant perquè es veu com el patriarcat s'adapta a les noves tecnologies i els nous temps http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1763

dimarts, 9 / juny / 2009

Les dones de més de 60 anys als mitjans de comunicació

Sovint hem fet visible com les dones conforme van complint anys van desapareixent dels mitjans de comunicació audiovisual, per això és per ressaltar aquest reportatge en què les protagonistes són dones que pasen dels 60 i a més ocupen llocs preeminents en les seves diverses disciplines. Independentment que estiguem d'acord o no amb els temes tractes i els personatges triats, és bó que cada vegada hi hagi models diversos de dones, també quan aquestes pasen de certa edat. http://www.elpais.com/articulo/portada/Felices/elpepusoceps/20090531elpepspor_7/Tes

dimarts, 5 / maig / 2009

La imatge de les dones a l'anomenada premsa "seriosa"

L'autora d'aquesta tribuna mira de sortir-se dels comentaris i crítiques vesades envers el tractament a aquest diari (El Pais) de la visita del president francès i la seva esposa. Molt per debatre i comentar http://www.elpais.com/articulo/opinion/Carla/Bruni/princesa/Letizia/fiebre/rosa/elpepiopi/20090503elpepiopi_5/Tes

dimarts, 3 / març / 2009

Com apareixen les notícies sobre violència contra les dones?

Un estudi conclou que el 67,5% de les informacions encara inclou referències estereotipades i morboses d'agredides i agressors Font: núm. 33, hivern 2008 publicació Associació de Dones Periodistes. Article escrit per Elvira Altés

dijous, 19 / febrer / 2009

Una forma de resistència al canvi real, de resistència a l'assoliment de la igualtat entre dones i homes, és pensar i afirmar amb convicció que la igualtat ja està assolida. Heu sentit mai les frases del tipus... "No sé de què us queixeu, ara les dones feu el que voleu" "Avui en dia, homes i dones ja som iguals" "Abans sí, però ara el jovent és diferent" "Avui, a dones i homes ens eduquen igual"
Ens eduquen igual a dones i homes?
Vegem algunes imatges: